En la costa , abajo, algo más cálido, y allí arriba entre nieblas y xirimiri (y algo más que xirimiri), el día nos dejo alguna que otra bonita estampa entre sombras, con algún que otro rayo de sol que asomaba de vez en cuando.
Una corta vuelta para ganar altura pasando por las campas de Errenaga, hasta el santuario, desde donde bajaríamos después por el mítico sendero del bosque , camino de Baraibar.
Una pena que la explotación de madera ha irrumpido tanto en este camino, ya que a perdido gran parte de su encanto natural, y se ha perdido el sendero en si, en algunos tramos. :(
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